Uso de herramientas cooperativas en actividades de traducción: Google docs

Por Alhucema Lara López y Juan José Soler Salmerón

Contexto

La práctica de aula que describimos a continuación se ha llevado a cabo en las clases de traducción en la Universidad de Mánchester, con el objeto de dinamizar y optimizar a través de herramientas de naturaleza colaborativa, las actividades y talleres de traducción, esa “vieja amiga” de los currículos de muchos departamentos de lenguas en las universidades británicas.

La manera en que se suelen abordar las tareas de traducción tiende a fomentar el trabajo individual y se basa en el método tradicional de aprendizaje de lenguas. Es decir, los estudiantes reciben un texto para traducir de manera independiente  a la lengua meta, en este caso el español, que normalmente no llega a comprobar el profesor a no ser que éste se lo lleve a casa para corregirlo. Esto da lugar, por un lado, a que los estudiantes tengan la impresión de que no se benefician de esta práctica todo lo que deberían y se sientan inseguros de cara a los exámenes de traducción; y, por otro lado, a que los profesores se sientan abrumados e incapaces de ofrecer a los estudiantes el feedback adecuado y/o acaben por pasar demasiado tiempo corrigiendo traducciones en casa.

Nuestra propuesta: fomentar la colaboración en tareas de traducción

Con el propósito de hacer de la traducción una tarea más cooperativa y al mismo tiempo convertir la traducción en una actividad inclusiva, tanto en términos de habilidades lingüísticas como en términos de homogeneización del trabajo en equipo, comenzamos a hacer uso de una herramienta cooperativa en nuestras sesiones de traducción: Google Docs. Además, buscábamos resolver los problemas de tiempo a la hora de dar feedback de estas prácticas.

Google Docs presenta diferentes ventajas, entre ellas la sencillez y el fácil acceso. Se accede a esta herramienta desde cualquier lugar y dispositivo digital, disponiendo de una cuenta Gmail. Google Docs funciona de manera casi idéntica a Microsoft Word y dispone prácticamente de las mismas opciones.

Una vez dentro de la herramienta, seleccionamos “crear un documento” e introducimos el texto con el que queramos trabajar. Después, preparamos la base de trabajo (división en párrafos, guía de corrección o sugerencias, etc.) y ya podemos compartirlo con los estudiantes, lo que en nuestro caso, ocurre al comienzo de la clase. Para ello, solo debemos pinchar en “compartir” y añadir ahí las direcciones de correo de los participantes en la actividad. Para las tareas de traducción siempre elegimos “puede editar” ya que esto permite a los estudiantes trabajar en el mismo documento.

Aunque podamos acceder a Docs desde cualquier dispositivo, en nuestra experiencia se trabaja mejor con ordenadores en clase, pues desde un teléfono móvil debemos haber descargado la aplicación con anterioridad.

Al comenzar la actividad, se divide a los estudiantes en grupos, asegurándonos de que en cada grupo haya un ordenador, y asignamos a cada grupo una sección del texto que se traducirá dentro de un límite de tiempo previamente fijado. Para la organización de los grupos, podemos dejarles elegir o dividirlos nosotros de manera aleatoria, o de acuerdo a sus competencias para que aprovechen el trabajo cooperativo de la mejor manera. Podemos incluso asignar un papel específico a cada miembro del grupo: el supervisor de la gramática, el supervisor del léxico, el supervisor de la sintaxis, el supervisor de la revisión, etc.

Resultados de la actividad

Usando Google Docs durante las actividades de traducción, hemos observado que el nivel de cooperación entre los estudiantes se ve claramente beneficiado, se potencian dinámicas en las que se ayudan los unos a los otros, aprenden de manera recíproca y se retroalimentan.

En segundo lugar, mediante el uso de Google Docs y haciendo visible la producción del estudiante gracias al proyector de clase, podemos hacer hincapié en los aspectos mejorables que consideramos importantes tales como la gramática, el vocabulario, los aspectos sintácticos, la puntuación, etc.; y referirnos a ciertas estrategias de traducción que pueden ser usadas. Al mismo tiempo, nos permite llevar a cabo cierto tipo de “análisis de errores”, que nos va a servir de guía para enfocarnos en las necesidades de nuestro grupo.

Además, este método nos permite también llevar a cabo las actividades de traducción de manera más rápida y eficiente, lo cual nos deja más tiempo para la discusión de otros aspectos.

Finalmente, podemos añadir comentarios y feedback en una sección del documento al que los estudiantes pueden recurrir en el futuro. Este feedback podría ser también recopilado por los mismos estudiantes, de manera en que les demos autoridad y autonomía suficiente para decidir qué es lo relevante o útil para ellos.

A corto plazo, los resultados de estas sesiones han sido obvios: clases más dinámicas, trabajo en equipo, incorporación de la tecnología al aula, acceso a la producción de los estudiantes, feedback inmediato y disponible de manera permanente, y economización del tiempo.

Otros usos para Google Docs en el aula

Tras comprobar las ventajas del uso de Google Docs en actividades de traducción, decidimos ponerlo en práctica también en actividades de otra naturaleza. Algunas de las aplicaciones que encontramos relevantes en el aula son, por ejemplo, las tradicionales actividades “rellena huecos”, actividades de escritura (planificación, corrección, formato, etc.) y escritura creativa, como la narración colaborativa.

También se puede usar como pizarra digital con explicaciones gramaticales, vocabulario, información relevante, fuentes, etc. Estas pizarras pueden ser compartidas con los estudiantes o reusadas con otros grupos. Las posibilidades son ilimitadas.

Conclusión

El objetivo es sacar el máximo provecho de una herramienta de uso cotidiano entre los estudiantes, convertir la traducción en una actividad interactiva (como lo es su propia naturaleza de actividad de mediación) usando dicha herramienta y a su vez dinamizar y homogeneizar el trabajo en equipo.